Miente

Una mañana cálida de verano, Víctor se despertó en su cama y comprendió que ya no quería a su mujer. La tarde anterior, ella había llegado a casa con el pelo teñido de moreno: “Sorpresa” dijo separando de forma ridícula las sílabas. “Sorpresa” repitió él frente al espejo. Esa misma noche, la noche del 9 de Julio de 1978, la abandonó, a ella y a sus hijos, a los tres, en su casa, sin una nota, sin un aviso, sin un adiós. Quizá debería haber mirado hacia atrás, pero no lo hizo, porque el pasado está detrás aunque el futuro no esté delante. El futuro acecha, por los costados, y una tarde fría de verano te puedes encontrar con él.

9 de Julio de 1998, Víctor se despierta en su cama con su mujer. Otra mujer. La despierta con unas suaves caricias. Minutos después, él hace el amor mientras ella folla, porque ella solo tiene 25 años y abajo, en el piso inferior, dos niños esperan su desayuno. Siempre, cada 5 años, Víctor se aleja por la pendiente que hay frente a su casa. A su espalda, un coche, una casa, una mujer y dos hijos. Mirar hacia atrás le da miedo, pero una vez lo hizo. Creyó ver su destino por el rabillo del ojo, entre los arbustos, en la penumbra del jardín. Allí estaba su hija, su única hija, mirándole. Esa noche hubo un adiós, suave y susurrado.

-Adiós.-

Esta mañana cálida de 1998 Víctor recuerda aquel momento mientras observa el techo, pero no hay parpadeo. Lo que él no sabe es que esa tarde hará frío y conocerá a una mujer cálida, rubia, alta y guapa, como siempre. Porque a las mujeres cálidas se las conoce en los días fríos. Porque Víctor tuvo una hija, Lucía, anomalía del pasado que regresa para abandonarle a él. Víctor, por fin, se habrá enamorado.

MIENTE (guión)